INGREDIENTES 2P:
- 2 huevos
- 1 yema
- 1 ajo, 2 guindillas ( opcional )
- 100 g espinacas ( podéis comprar una bolsa de espinacas baby ya lavadas y listas para consumir )
- 3 cucharadas de aceite de oliva 0,4º
- 1 cucharada de harina
- 1 cucharadita de mantequilla
- 1 cucharada de nata para cocinar
- 400 ml leche
- Queso emmental rallado
- Sal
- Pimienta negra recién molida

Sacarlo con cuidado con una espátula para que se escurra bien el agua.
Reservar sobre papel de cocina.
Si las espinacas son baby retirar los tallos. Cocer en un bol con agua y una cucharadita de sal 2 minutos. Escurrir bien.

En una sartén con tres cucharadas de aceite dorar el ajo laminado y las guindillas, fuego muy bajo hasta que adquieran color. Dejar enfriar. Retirar los ajos y las guindillas. Este paso os lo podéis saltar y añadir simplemente el aceite.

Saltear las espinacas 1 minuto a fuego fuerte. Retirar las espinacas y reservar el aceite.

Colocar las espinacas en la base de una cazuelita de barro individual. Si los hacéis para mucha gente es mejor utilizar una cazuela grande. Se puede utilizar cualquier fuente apta para el horno.
Poner encima de las espinacas 1 huevo escalfado.
Estos huevos se pueden hacer con salsa bechamel o Mornay que no es más que una salsa bechamel enriquecida con yema de huevo y queso. Lo tradicional es utilizar dos tipos de queso a partes iguales, parmesano y gruyere, pero también se puede hacer con un solo queso como en nuestro caso que vamos a utilizar parmesano rallado y utilizaremos el emmental para rallar por encima y gratinar al horno.
Comencemos haciendo la salsa bechamel.

Utilizar la sartén que hemos reservado con el aceite de saltear las espinacas. Añadir una cucharadita de mantequilla y cuando esté derretida poner una cucharada de harina. Dar unas vueltas sin que llegue a dorarse y añadir la leche caliente poco a poco. Mover sin parar con unas varillas para que no se formen grumos. Salar.
Dejar a fuego medio moviendo constantemente hasta que espese ligeramente.

En un bol poner 1 yema y una cucharada de nata. Mezclar bien. Añadir una cucharada de queso parmesano rallado. Volver a mezclar bien. ( Esto lo haremos para cada ración, o sea si hacemos para dos personas pondremos 2 yemas, dos cucharadas de nata y dos cucharadas de queso ).

Incorporar a la bechamel caliente para que el queso se funda.

Verter sobre los huevos. Espolvorear queso emmental rallado y meter en el horno, 220º, rejilla alta, 2-3 minutos para que el queso se funda. No dejarlo mucho tiempo o la yema se cuajará y lo ideal es que quede ligeramente cruda.

Otro plato que se puede tener preparado y meter en el horno en el último momento.

Deja un comentario