La quisquilla es una especie de la familia de los Palaémonidos perteneciente a los crustáceos nadadores, en fin como una gamba pequeña y de color más blanquecino. Es buenísima de sabor aunque su precio a veces se dispara. Se puede comprar y congelar. Cuando se vaya a utilizar sacarla del congelador medio día antes y pasar a la nevera. Se puede comer a la plancha pero para mí este crustáceo como más bueno está es cocido.

Poner un cazo con agua y bastante sal. Tenemos que intentar conseguir imitar el agua del mar. Para medio litro una cucharada sopera.

Cuando comience a hervir introducir las quisquillas. El agua dejará de hervir y en aproximadamente 1,5 minutos volverá hervir.

Momento de sacarlas y pasarlas a un bol con agua y hielo para cortar la cocción.

Escurrir.

Dejar un rato en la nevera, están más buenas fresquitas.

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